URBAN DPRO-B ortega - "CISKO"

Actualizado: 21 de nov de 2019


Por Juan Ácido Mc Rosero


En los últimos meses, el #HipHop ecuatoriano dentro de todas sus posibilidades

palpables y evidentes, identificadas con flaquezas, limitaciones, bloqueos personales por falta de amor propio, en algún punto, recupera su horizonte y marca un punto de no retorno, con la aparición insólita de un caudal de artistas ecuatorianos que se dieron cuenta de que no estaban equivocados de planeta sino que estaban utilizando la estrategia incorrecta.


Boris Ortega junto a Acido Mc en el programa Urban DPro

Es así como pudimos identificar en el sendero a artistas como Wilson Boris Ortega “B.ORTEGA”, cuya la labor perseverante dentro del rap y el arte le ha permitido convertirse en uno de esos “rapers hÍbridos”, todo terreno, que conquista las más altas latitudes con la seguridad que garantiza el conocimiento, la autodidaxia, el valor del empirismo y el plus que tienen los personajes valiosos.

Boris Ortega en el Set de Urban DPro

Los seres humanos gozamos de una amplia capacidad imaginativa, un software cómplice de nuestros intereses que nos permite soñar a escala lo que en la vida real muchas veces no podemos llevar a cabo.


B.Ortega, tiene la receta que conjuga la semilla, la dosis necesaria de sol, agua y tierra para poder sacar los frutos de su árbol de las ideas que sabe a sueños, que servidos en la mesa, podrán llamarse objetivos

cumplidos.




Un guión fresco, sin toques ultramodernos, muy sensible a la realidad de los comunes, un equipo actoral que conjuga experiencia con entusiasmo por ver su árbol de la vida evidenciando respuestas de los demás. Y eso es CISKO, el nuevo cortometraje de VosMismoFilms, que nos recrea por medio de Carlos, personaje principal, el cotidiano de un sobreviviente de las lagunas mentales del sistema que abre y cierra puertas todos los días buscando el porvenir, la ambición de estar bien, el delirio de no estar mal.




La verdad, con Cisko vamos a poder entender que todos alguna vez fuimos o somos un CARLOS, buscando mediante una hoja de vida, unos pesos en el bolsillo y muchas ganas en el pecho, justificar nuestra razón de vida y descubrir nuestro destino final, para qué vinimos y que historias tenemos que vivir para luego poderlas contar.

Los invito a consumir el RAPtometraje del año, una producción de la cuna del arte en el Ecuador, la queridísima ciudad de Cuenca y un gran equipo de trabajo que nos enseña a todos y en especial a los rapers, que los triunfos vienen en empaques grandes con títulos pequeños.